La figura aparece construida desde una línea fragmentada y nerviosa, donde el hilo
deja visible el proceso, el error y la vibración del cuerpo.
La intervención negra (acuarela) que atraviesa el cabello y parte del fondo introduce
una atmosfera de profundidad. La obra oscila entre la sutileza del dibujo original y una
reinterpretación más áspera, casi emocional, realizada desde la materia textil.